Ácidos grasos omega-3 y sus beneficios en la salud de los perros

Bio Zoo Omega-3

Omega-3

Autor para correspondencia

MVZ. Ana L. Oregon

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Aunque de manera general los animales necesitan la grasa como fuente de energía, el tipo de grasa que consumen es importante. Las grasas no son iguales entre ellas; mientras que algunas solo actúan como fuente de energía, otras están estrechamente asociadas con la salud de nuestros compañeros caninos.

Ácidos grasos en las mascotas sanas:

Algunos de los ácidos grasos que se consideran como esenciales para la mayoría de los animales son el ácido alfa-linolénico (ALA), el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA), los cuales, son todos, ácidos grasos omega 3. La evidencia actual sugiere que para mantener una salud óptima los animales necesitan una mezcla de ácidos grasos omega-6 y omega-3.

Muchas dietas para mascotas son ricas en omega-6 pero pobres en omega-3 y este tipo de dietas se han asociado con un aumento de la inflamación, ya que el cuerpo del animal usa estos ácidos grasos (tanto omega-3 como omega-6) para producir compuestos bioquímicos que están involucrados con la respuesta a lesiones e infecciones. Los omega-6 generalmente se usan para fabricar compuestos que promueven la inflamación, mientras que los omega-3 están asociados con compuestos que ayudan a resolverla una vez que la inflamación ha cumplido su propósito.

Cuando se trata de obtener efectos benéficos para la salud en perros, la investigación ha demostrado que el EPA y el DHA son los más poderosos. Por esto, se recomienda enriquecer la dieta del perro con omega-3 ricos en EPA y DHA biodisponibles, siendo los suplementos a base de microalgas o aceite de pescado los ideales para las mascotas.

Ácidos como coadyuvantes terapéuticos:

Estudios demuestran que, en ciertas situaciones de enfermedad, la suplementación con omega- 3 tiene efectos benéficos ya que sus componentes juegan un papel importante en la integridad de las paredes celulares y sus efectos antiinflamatorios ayudan a aminorar y controlar el daño causado por inflamación patológica.

Beneficios de los ácidos grasos Omega-3 para perros

Salud cutánea: La atopia, o alergia cutánea, es la manifestación clínica de un sistema inmune hiperreactivo. Provoca inflamación de la piel y comezón insoportable en muchos perros de compañía. Agregar ácidos grasos omega-3 a la dieta de una mascota alérgica tiene un efecto modulador sobre este sistema inmune hiperreactivo. Además, promueve la elasticidad y flexibilidad en la piel gracias a que esta involucrado en funciones celulares como el metabolismo energético e integridad estructural, permitiendo conservar la fluidez de las membranas celulares. Todo esto conduce a una reducción de la comezón y a grandes mejoras de la salud de la piel y del pelaje. La piel seca y el pelaje opaco de perros con seborrea (piel grasa y caspa) tiene cantidades reducidas de ácidos grasos omega en su piel. Cuando se suplementan, la seborrea mejora.

Mejora de la salud cardiovascular: Varios estudios han demostrado efectos positivos considerables al suplementar la alimentación de perros que padecen diferentes afecciones cardíacas con omega-3. Entre los principales factores implicados en la aparición de estas enfermedades se citan los niveles de colesterol y otros lípidos séricos, la tensión arterial y los mecanismos de coagulación sanguínea. Los omega-3 ayudan a disminuir los niveles de triglicéridos y a evitar el desarrollo de arteriosclerosis. Además, gracias a las propiedades antiinflamatorias y coagulativas del EPA, la suplementación con omega-3 tiene beneficios sobre la incidencia de tromboembolismo en perros. Otros efectos benéficos incluyen un mejor apetito, menor perdida de masa muscular y disminución de la presión arterial e inflamación.

Desarrollo y mantenimiento del sistema nervioso: El DHA es uno de los ácidos grasos más importantes para las funciones visuales y neurológicas, ya que conforma las membranas de las células cerebrales y tejidos nerviosos, como la retina; es por ello, que el cerebro es el órgano con mayor cantidad de DHA. A nivel terapéutico, es utilizado para cachorros en entrenamiento, perros adultos con alto rendimiento y para perros de edad avanzada en los que se quiere mantener la capacidad cognitiva.

Reducción del dolor y la inflamación secundarios a osteoartritis: La osteoartritis (OA) es un trastorno crónico complejo y progresivo que afecta la calidad de vida de los animales, ya que conduce a alteraciones estructurales y funcionales de la articulación afectada, desencadenadas principalmente por inflamación crónica. Se ha observado en estudios clínicos que la suplementación con omega-3 ayudan a disminuir la inflamación articular y a mejorar la calidad de vida de las mascotas afectadas con OA, gracias a sus propiedades antiinflamatorias. Otras observaciones y estudios demuestran el beneficio de la suplementación con ácidos grasos omega-3 en perros con displasia de cadera y artritis pélvica.

Estimulación del sistema inmune: La investigación ha demostrado que la suplementación de ácidos grasos omega-3 (ricos en EPA y DHA) a la dieta del perro tiene un efecto positivo sobre su sistema inmunológico. Se han descrito efectos desde el alivio de los efectos nocivos de las alergias causadas por in sistema inmunitario hiperreactivo, a títulos de anticuerpos sustancialmente más altos después de las vacunas.

Disminución y control de los efectos de la insuficiencia renal crónica (IRC): Se ha encontrado relación entre la progresión de la enfermedad renal y el tipo de ácidos grasos ingeridos con la dieta. En un riñón dañado, las nefronas no afectadas sufren cambios de adaptación, como hipertensión, que intentan compensar la falta de funcionalidad de las nefronas dañadas. Parece ser que estos cambios adaptativos provocan daño celular que, a su vez, aumenta el nivel de eicosanoides a nivel renal. Los eicosanoides derivados del ácido araquidónico, parte de los omega-6, son potentes vasoconstrictores, agregantes plaquetarios y atrayentes de células inflamatorias. Sin embargo, los eicosanoides derivados de los omega-3, tienen menor efecto vasoconstrictor y agregante plaquetario y son antiinflamatorios, por lo que su aporte en la dieta sería beneficioso en el control de la progresión de la enfermedad renal.

Reducción de la ansiedad, depresión e hiperactividad en perros: Si bien no se conoce el mecanismo preciso por el cual el omega-3 tiene un efecto en el comportamiento, se ha demostrado que modula los neurotransmisores y afecta la neuroplasticidad. De hecho, también se ha descubierto que los ácidos grasos influyen en las mismas vías neurológicas que los medicamentos contra la ansiedad, especialmente la fluoxetina, un tratamiento comúnmente recetado para los trastornos de ansiedad en los perros.

El efecto calmante también se ha confirmado en un estudio realizado en 24 labradores ansiosos en el 2016. Existe evidencia adicional en la literatura que respalda el uso de ácidos grasos omega-3 como un posible alivio de la depresión, la ansiedad y la hiperactividad en humanos. Parece que esto también aplica para los perros.

Entonces ¿Qué suplemento de omega-3 puedo ofrecer a mi perro?

Los ácidos grasos omega-3 más potentes y efectivos para la salud de los perros tienen las siguientes características:

1. Deben ser ricos en ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA).

2. Muchas fuentes de omega-3 también contienen ácidos grasos omega-6. Como la mayoría de los perros ya ingieren demasiado omega-6 como parte de su dieta, es importante seleccionar un suplemento que contenga exclusivamente omega-3 o, en su defecto, que tenga una proporción alta de omega-3 a omega-6.

Además de lo anterior, los suplementos de omega-3 también deben estar libres de toxinas y contaminantes. Idealmente, también deberían ser cosechados de manera sostenible.

Las fuentes de omega-3 altas en EPA / DHA y bajas en ALA se encuentran en fuentes marinas como algas y aceite de pescado. Desafortunadamente, una gran parte de nuestro suministro de pescado está contaminado con toxinas y contaminantes industriales. Razón por la que las microalgas, o fitoplancton, son una de las mejores fuentes de omega-3 ya que cumplen con las características antes mencionadas. Un ejemplo es el Schizochytrium limacinum, que es una microalga que concentra grandes cantidades de omega-3.

También se debe considerar la dosis a administrar a la mascota. Aunque los omega-3 son muy seguros, si se dan en grandes cantidades pueden provocar signos gastroentéricos, problemas de coagulación y disfunción inmune. Por esta razón es importante consultar con el médico veterinario antes de iniciar a suplementar la alimentación de las mascotas con omega-3.


Conclusiones:

Los ácidos grasos omega-3 pueden tener grandes efectos benéficos en la salud de las mascotas. Se recomienda seleccionar cuidadosamente la fuente del suplemento, para asegurar que sea rico en EPA y DHA y que la relación omega-3: omega-6 favorezca al primero. Las mejores fuentes de omega-3 incluyen microalgas, krill y aceite de pescado.

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